Amanda Todd

Con doce años de edad coaccionaron para que mostrara sus pechos en un sitio de chat de vídeo en directo conocido como blotTV. La persona anónima que se lo pidió parecía agradable y piropeó y halagó a Amanda diciéndole que era muy guapa.

En un momento de ingenuidad adolescente, Amanda le enseño sus pechos, dando por supuesto que al otro lado había otro adolescente. Sin embargo, con el paso del tiempo cayó en la cuenta de que había topado con una fuerza mucho más siniestra. Un año después, Amanda recibió un mensaje en Facebook de un hombre que bajo un seudónimo, pedía a la niña que volviera a aparecer desnuda y realizara actos sexuales frente a la cámara para él. Si se negaba, la amenazaba con publicar el vídeo original de ella con los senos al aire. Para mostrarle que iba en serio su acosador le indicó que sabía los nombres de sus amigos y familiares, su dirección y la escuela donde estudiaba y le aseguró que les mostraría el vídeo a todos. […]

Su acosador creó un perfil falso en Facebook con el nombre de Amanda y utilizó una imagen de sus pechos desnudos como fotografía de perfil. Luego empezó a enviar solicitudes de amistad a todos los amigos, familiares y profesores de Amanda que había descubierto en la cuenta auténtica de la niña. Amanda no tuvo noticia del incidente hasta que la policía, preocupada por las repercusiones, llamó a la puerta de su casa a las cuatro de la madrugada del día de Nochebuena. Amanda estaba horrorizada. Al regresar a la escuela la acosaron y hostigaron sin piedad. Aquella presión resultaba insoportable para la joven. Empezó a sufrir depresión y trastornos por ansiedad y pánico. Lloraba hasta dormirse cada noche y fue repudiada por todas sus amigas, que la acusaban de haber aparecido en aquel vídeo. Comía sola cada día a mediodía y empezó a mutilarse.

Para evitar el dolor y el ridículo, Amanda cambió de escuela y su familia se mudó a otra ciudad. Pero, por desgracia para ella, la persecución continuó. Su acosador llevaba un seguimiento de sus actividades online y creó una nueva página en Facebook para mostrar a su nuevos profesores y compañeros de clase aquel vídeo de ella sin la parte de arriba. En la nueva escuela, el acoso en el aula alcanzó tales dimensiones que un grupo de niñas se abalanzó sobre ella en el recreo, le propinaron puñetazos y acabaron echándola en una zanja de barro. Y para mayor ultraje, las niñas que la habían ataco colgaron un vídeo de su ataque en Youtube. Aquella tarde, Amanda regreso a casa y bebió lejía de una botella para poner fin a su dolor y a su sufrimiento. Una ambulancia la trasladó al hospital donde le hicieron un lavado de estómago. Pese a que logró sobrevivir el hostigamiento continuó. En su página en Facebook ,otros estudiante publicaron fotografías de contenedores de Clorox, y la instaban a esforzarse más la próxima vez.

En respuesta el 7 de septiembre de 2012, Todd publicó un vídeo de nueve minutos en Youtube detallando su lucha contra el acoso y las autolesiones.

Poco después, el dolor se volvió demasiado insoportable y a los quine años Amanda se suicidó.

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