Historias de tecnomiedo – 1

Abrimos una nueva sección en el blog, se trata de una sección en las que contaremos historias (ficticias) sobre casos en que los datos, la privacidad y la tecnología han supuesto un problema para una persona o personas.

Venganza en el barrio

Paula era la chica popular del instituto, pero la típica abusadora, burlona, que practica el bulling psicológico con las chicas que para ella no cumplen unos estándares de belleza, y que hace la vida imposible tanto en la vida real como en la red al resto de chicas, junto a sus secuaces (amigos y amigas que la siguen)

Así que hasta que una de esas chicas se harto de sufrir el acoso por parte de ella decidió había que darle su merecido virtual. Para ello solo es necesario algo de criptomonedas, emails anonimos y unos perfiles en la red.

Paula como todas las de su edad, con sus 18 años frecuentaba Instagram, Snapchat, Tik Tok y para comunicarse con sus amigos usaba whatss. Facebook no lo usaba porque para ella eso era de la era pasada y es que es verdad los adolescentes usan muy poco facebook. Como la mayoría de adolescentes Paula no había una educación digital, el avance tecnológico había pasado por encima como un tsunami, mientras sus padres si le habían hablado en su día del “sexo y las precauciones que debía tomar” en el tema internet, smartphones nunca habían tenido ese tipo de charla. Ella se movía por la red a toda pastilla y sin frenos, publicaba a diario, desde que se levantaba hasta que se acostaba, no se escondía de nada ni de nadie (total, que le tenía que pasar a ella?)

Al entrar en su perfil de Instagram tenías para empezar el perfil abierto, nombre completo, en contacto tenías su número de teléfono y su correo, todas sus fotos geolocalizadas, por lo que sabía por que barrio se movía por lo que analizando un poco las fotos de las zonas y las fotos se pudo averiguar donde vivía.

Ya tenemos domicilio, gustos, número de teléfono, whatss, a que instituto va, quienes son sus amigos y amigas, no tiene pareja. Vamos al siguiente paso, sus padres, etiquetados en las fotos, de clase media alta, que bien como no tienen nada de cultura digital, tienen redes sociales abiertas y como no como su hija lo publican todo, muestran a los demás su fantástica vida de placeres, viajes, comidas. Tenemos el pack completo padres e hija, ahora había que empezar a sembrar para dentro de poco coger los frutos.

Para ello tan solo tenía que contactar con ella primero por instagram para luego pasar a conversar mas intimamente por whatss, por lo que primero crearía un perfil falso de instragam acorde a los gustos de Paula, tanto gustos físicos de chico como de actividades que haría el “supuesto chico”.

La interacción es fácil, empiezas dando me gusta a alguna foto, luego otra, ella muestas interés por ti, y empieza a seguirte, la sigues y empiezas con los mensajes privados, para pasar luego al whatss. En menos de un día estabamos whatssapeando.

Primer fase del plan en marcha, en tan solo un día de interacción, segundo día había que camelar mas a la víctima tenía que ver cuales eran los límites. Así que las conversaciones hoy empezarían a subir de tono, tenía que conseguir que me mandara alguna foto sexy. Sinceramente es muy fácil cuando una adolescente no ha recibido ninguna educación digital, hacer que pique, hay frases, comentarios que hacen que todo fluya, así que a medio día ya tenía alguna foto picante de ella, pero había que subir el nivel, debía presionar lo suficiente pero que no se agobiara, la cuestión es presionar hasta el límite.

Al final del segundo día tenía fotos y vídeos, todo estaba a punto, podía o hacerle una sexotorsión o humillarla, la verdad no hacía esto por dinero, sino para que sintiera lo que sentían todas las víctimas de su acoso de ella y de sus colegas.

Primero publicación de anuncios en páginas de adultos ofreciendo algunos servicios, con foto real pero pixelando la cara, por supuesto con su correo y su teléfono para que recibiera los encargos necesarios.

Pero mientras mi perfil de chico seguiría interactuando con ella, y si todo iba bien ella se apoyaría en mi explicándome lo que le pasaba, así que sabría como iba el plan. Las llamadas no tardaron nada en empezar, ella no sabía que pasaba ni de donde había surgido esto, los que llamaban tampoco daban mucha información. El primer día recibió 73 llamdas, la cosa le empezó a afectar pero como tampoco tenía demasiada comunicación con sus padres, capeaba el temporal ella sola, pero la ansiedad ya había empezado hacer mella en ella.

Dejé que eso durara unos días, ahora tocaba el siguiente paso, no quería que esto durara mucho, así que primero borré todos los “perfiles” del supuesto y apuesto chico, y empecé con la difusión de las fotos entre quien yo sabía que rápidamente difundirían eso como la pólvora. Para ello tan solo había que “alquilar un teléfono virtual el cual se paga en bitcoins, registrarlo en whatss y desde ese número mandar las fotos y videos. En horas lo tenía todo el instituto, eso era imparable, y no era lo peor, Paula la abusodora guay del instituto estaba siendo burla por parte de sus amigos, se había quedado sola y no estaba recibiendo el apoyo de nadie, solo faltaba el toque final, que sus padres recibieran las fotos por email:

“Queridos padres de Paula, siento tener que haber hecho esto a su hija, pero durante años ella me ha hecho a mi y a muchísimas mas personas la vida imposible, nos ha hundido psicológicamente, mientras nadie nos escuchaba ella seguía haciendo daño física y virtualmente, mientras ustedes sumidos en sus “maravillosas vidas” por lo que se puede ver en Facebook, no hacían ni se daba cuenta de nada. Todo esto sucede porque ustedes no enseñaron a su hija que era el respeto, porque nunca tuvieron una charla con su hija sobre educación digital, sobre privacidad y sobre los peligros de la red. Puede que yo ahora me haya puesto a la altura de su hija con lo que le he hecho, pero espero que esto sirva de escarmiento para ustedes como padres, para el resto de padres y para su hija y para las hijas que son como su hija.

Mientras ustedes estaban en el sofá con sus móviles mirando y criticando a sus amigos en facebook su hija se mandaba fotos y vídeos eróticos con un desconocido que hacía 2 días que había conocido, si dos días.

Se que ahora denunciaran e intentaran averiguar quien ha hecho esto, lamento decirle que ya me he preocupado de no dejar rastro. Sirvan de ejemplo y aprendan de lo sucedido”

Paula paso el peor año de su vida, sus fotos y vídeos fueron imparables, y aunque se pusieron denuncias nunca se pudo averiguar quién había hecho eso.

Esto es una historia totalmente ficticia pero que ha podido pasar en realidad (y se casos que han pasado cosas parecidas) así que espero que sirva para poner miedo en el cuerpo y para que hables con tus hijos de los peligros de las redes sociales, de los peligros de hacer tu vida pública, de los peligros de hablar con desconocidos no solo en la calle sino en la red y sobre todo y también muy importante sobre el bulling y el ciberbulling porque en algún momento alguien llega al límite muy fácilmente puede hacer su venganza un referente para el resto de acosados.

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