Tecnología, ética y privacidad

Hablamos de datos, datos y mas datos, big data, inteligencia artificial, algoritmos, todo estaría muy bien si todos fuéramos participes y pudiéramos tener acceso a esos “nuestros datos” nadie sabe que hay que no hay en la red sobre él, nadie sabe cuantos perfiles tiene la red construidos sobre él y es que entre los datos que la gente da voluntariamente, los datos que da la gente sin saberlo y los datos y comportamientos que nos roban sin saberlo es mucho lo que hay.

El titular es claro, tecnología, no podemos ir contra el progreso, la tecnología avanza pero lo que no puede ser es que avance como una marea sin control, si límites legales y morales, en beneficio de las grandes empresas gobiernos y quién sabe quién. Estoy a favor del avance tencológico, me apasiona la tecnología pero no el giro que se le ha dado, por ejemplo el smartphone el mayor invento de espionaje jamás creado, de control, de escucha, todo en un bolsillo, que los creadores de apps han estudiado al milímetro para que la gente este enganchada a él como si de máquinas tragaperras se tratara, o sino ¿cuantas veces te has olvidado el móvil en casa y has dado la vuelta? perdona? ¿cuántas veces abres el móvil y miras para ver si hay notificaciones en un día? (según un estudio una media de 150 veces al día sin saber porque) todo ello hace que la gente no se pueda separar del móvil y este perfectamente controlado y datado en el día a día.

En el titular hablo de ética, si en cuanto a la captura de datos y comportamientos, sería genial que fuera para nuestro bien, y que todos tuviéramos acceso a nuestros propios datos con facilidad, que pudiéramos usarlos para sacar nuestras propias conclusiones (cuanta comida compro en un año, que tipo de comida, en que meses mas en que meses menos, cuanto arroz, cuanto pan, cuanta leche, … sacar conclusiones con cosas tan básicas como estas) pero la ética se ha perdido, se ha corrido mas y se ha puesto un velo en los ojos de los usuarios mediante el famosos “términos y condiciones” los cuales tienen miles de palabras que nadie se lee y que se ha optado por aceptar sin mas, automáticamente, lo que cada vez esos términos y modificaciones se han vuelto mas carnívoros, obteniendo y cediendo cada vez mas datos, para el uso y disfrute y manipulación al antojo del que tuviera acceso. Sin ética no se tendría que recoger datos.

Y por último en el titular hablo de privacidad, me hace gracia los estudios que dicen que la gente le preocupa su privacidad en la red, se piensan que privacidad es tener únicamente el perfil cerrado para sus amigos, que no le puedan buscar por teléfono o email en las redes sociales, no eso no es privacidad, eso son restricciones únicamente, ya que todo lo que haces en las redes sociales todo se registra, cada click, cada visita, cada geolocalización, cada pulsación de tu smartfit, cada cookie, cada mensaje, cada foto, cada llamada, cada vez que abres el móvil y lo cierras, cada interacción que haces con un smartphone es dato y si es dato es algo de tu privacidad. La privacidad tendría que ser algo de base, no tener que configurar nada, ni aceptar nada, es decir es un derecho fundamental y por ello no tendríamos que hacer nada para tenerla, pero como la privacidad se ha regalado se ha perdido nos la han robado ahora cuesta mucho mucho recuperarse controlarse y tenerse. Desde que suena la alarma por la mañana hasta que te despiertas al día siguiente hay un acceso a tu privacidad e intimidad constante.

No dejes que te roben tu identidad, no dejes que te digan lo que tienes que comprar o pensar, utiliza tu mente que si te paras a pensar verás como hace tiempo que no piensas por ti mismo.

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